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El amor y los corazones rotos en tiempos de dramas coreanos

Un repaso sobre el mundo de la televisión coreana

Algunos dicen que fue gracias a “Parasite“, la película súper premiada de Bong Joon-ho, y otros que es debido al boom de las boy bands y BTS. Lo cierto es que así como en cualquier otro ámbito cultural, la televisión está repleta de tendencias y modas.

Qué fue primero o qué lo inició todo, termina convirtiéndose solo en una anécdota que se acerca demasiado al cuento del huevo y la gallina. Por eso hoy, desde mi perspectiva, lo más interesante es intentar explicar el fenómeno de las series surcoreanas y por qué conquistaron las pantallas locales.

“Start-Up” | Título original: 스타트업

El A B C de los dramas coreanos

Así como los argentinos tenemos una constante fascinación por las series británicas y los dramas nórdicos, también hay algunas tendencias que funcionan bajo la lógica golondrina. Por ejemplo, hace unos cinco años las ficciones provenientes de Japón dejaron su marca entre los espectadores y no era extraño encontrarte hablando de sus series. Esto mismo es lo que está pasando con las ficciones de Corea del Sur, las cuales se ven potenciadas gracias a la enorme disponibilidad de estos títulos en plataformas como Netflix.

Si bien sumergirse en este macrouniverso es solo cuestión de ganas, acá algunas claves para dar el primer paso:

  • “Drama” es la palabra clave. La gran mayoría de las ficciones son definidas dentro de esta categoría que, si bien es la principal, no es la única. Aprovechando al máximo los elementos narrativos dramáticos, estos terminan funcionando como plataforma para combinarlos con el romance, la comedia, la fantasía y los hechos históricos. Y si: el amor es un elemento clave en estas historias.
  • Estructuras tradicionales. Si bien la televisión occidental ha ido dejando de lado los episodios de 45 minutos y las temporadas de 20 capítulos, en las ficciones coreanas nos encontramos con un modelo algo más tradicional. En líneas generales (esto quiere decir, en la gran mayoría) vemos temporadas de 16 episodios que duran 1 hora y 20.
    • Ya para cuando seas un poco más experto, hay tres conceptos que podés aprender: makjang (soap operas), sageuk (dramas históricos) y fusion sageuk (dramas históricos con elementos modernos o de fantasía).
“100 Days My Prince” | Título original: 백일의 낭군님
  • Nadar en una cultura que te resulta ajena. Sumergirse en una ficción coreana es abrir una ventana a la cultura del país ¿Qué quiero decir con esto? Que si bien hay situaciones que resultan universales, también hay tantas otras que van a ser extrañas y ajenas. La manera en que se relacionan los personajes, las dinámicas dentro de los ambientes de trabajo, las construcciones sociales sobre el “éxito”, “belleza” o el lugar de la mujer y el hombre dentro de su estructura social. Para nosotros es fácil ponerle la etiqueta de “conservadoras” y “tradicionalistas”, pero antes es importante no olvidar que la cultura coreana está regida por normas diferentes (con las cuales, por supuesto, podemos estar más o menos de acuerdo) y que además existe un enorme control gubernamental (censura) sobre estas producciones.
    • La comida como algo fundamental. Una de las fotografías recurrente en estas historias es el momento en donde se comparte la comida. Ya sea el grupo familiar, la pareja principal o mismo el grupo de amigos. Comer y compartir la mesa es un momento de intimidad e interacción. Tanto que los platos son un elemento recurrente en las historias y el disfrute en algo que se destaca. Eso sí, mirando dramas coreanos es cuando aprendes de su enorme tradición cervecera y que el six pack quizá no sea algo solo norteamericano.
  • Fashionistas, aún cuando la billetera no da. Con estilos muy marcados, el vestuario de los personajes es un elemento importantísimo dentro de las historias. Aunque nos encontramos con el chico de jeans y zapatillas, el elemento de la moda (y el lugar que se le da) es clave. El éxito y crecimiento profesional y el estatus social, es representado a través de outfits de diseño, fashionistas y hasta algo extravagantes.
“Crash Landing on You” | Título original: 사랑의 불시착
  • Huérfanos adolescentes. Conflicto real o simplemente un tropo narrativo, va a ser casi imposible que no encuentres a algún huérfano en estas historias. Casi igualando a Disney en su obsesión por asesinar padres, una de las particularidades más grandes de este universo es que en general se trata de adolescentes (fallecieron o fueron abandonados), quienes se encuentran a la deriva ya que el Gobierno no tiene medidas de contención para este grupo etario.
  • Dark un poroto. Con una población de 51.500.852, irónicamente otro de los puntos comunes dentro de las historias en los dramas coreanos es la enorme conexión entre los personajes. Amigos, vecinos o familiares, todos parecen conocerse entre sí o tener algún tipo de relación que, entre las más comunes, está la de los protagonistas como amigos de la infancia que perdieron contacto.
  • La presencia de una estrella. La conformación de los elencos de estas series en general funciona en trío o cuarteto y no es extraño encontrarnos con triángulos amorosos (dos mujeres y un hombre, dos hombres y una mujer), así como personajes secundarios que replican esa misma estructura. En esto -y aunque el mundo de las celebrities coreanas nos quede algo alejado- otro elemento importante es la presencia de alguna personalidad que su fama anteceda la pantalla. Esto es: cantante, músico o hasta influencer.
  • Tu propio diccionario. Además de títulos de apertura en donde es anunciado el título del episodio (un recurso que en la televisión occidental ya no se ve más), otra de las particularidades de estas ficciones es que cuando se utiliza una palabra desconocida o muy técnica, aparece su explicación en la pantalla. Es así que en series como “Startup” vemos de manera constante la definición de términos tecnológicos y de inversiones, o en “It’s Okay to Not Be Okay” explicaciones sobre el negocio de los libros.

No es para cualquiera, pero si te animás…

Como en todo ámbito cultural, hay géneros y formatos que ya desde su origen disfrutan de cierta ventaja por ser considerados más elevados, complejos o hasta intelectuales. En ese escenario, el romance siempre es descripto como un ámbito menor y exclusivamente femenino, muy a pesar de que contar una gran historia de amor es tan difícil como narrar una odisea espacial.

Por eso creo que el primer prejuicio a derribar se relaciona con lo que esperamos de una historia que combina romance y drama, así como también estar abiertos a sumergirnos en narrativas que tienden a ser más inocentes en tanto lo que a la tensión amorosa se refieren.

Si bien siempre es verdad que hay ficciones que pueden no ser nuestro estilo o historias que no sean lo que tenemos ganas de ver en ese momento, sí encontré varios puntos positivos de este universo:

  • Historias amables. Hay una idea que me gusta repetir y que seguramente ustedes ya han escuchado mil veces: es importante pensar en el consumo cultural de series de televisión como una experiencia individual atravesada no solo por nuestra historia sino también por el momento particular en que estamos parados.
    Como seriéfila soy una consumista muy ecléctica que le gustan las fórmulas diversas, es decir, en lo personal creo que la clave radica en poder disfrutar de una historia compleja, oscura y rebuscada, al mismo tiempo en que estoy viendo una serie liviana, divertida y enfocada al entretenimiento.
    En este sentido, en el mundo de los dramas coreanos encontré narrativas sumamente amables, fáciles de engancharte, que están bien armadas y que avanzan. Pueden gustarte o no, pero es imposible decir que sus tramas no están correctamente desarrolladas o que se estancan.
  • Personajes bien construidos. A pesar de encontrar ciertos lugares comunes (los cuales ya destaqué), no solo las historias son interesantes y divertidas de ver, sino también los protagonistas tienen recorridos verosímiles. Una vez aprehendido al estilo en la actuación (que, como pueden imaginar, es muy diferente al occidental) y que ciertos gestos dejan de llamar la atención, es fácil reconocer que las historias de vida, la evolución y los conflictos que los protagonistas atraviesan son muy ricos.
    Junto a esto hay algo que afecta al espectador desde la emotividad y que, de una manera completamente extraña y bizarra, habilita una conexión con los protagonistas que es tan profunda que las emociones fluyen sin ningún tipo de límite o censura.
“Love Alarm” | Título original: 좋아하면 울리는
  • Capas narrativas. Aunque resulte rebuscado y un ejercicio solo útil para una licenciada en Comunicación, el análisis micro de estas narrativas es también fascinante. Mientras que en las primeras capas nos encontramos con las historias dramáticas, románticas y los conflictos emocionales, seguir explorando lleva a buen puerto. Es que la mayoría de los títulos no solo hablan de encontrar ese amor que solo existe en la ficción, sino que tienen un trabajo muy fuerte sobre salud mental, el reconocimiento de las emociones y la importancia de hablar sobre ellas, el valor sobre los lazos familiares y de las redes de contención, el miedo al futuro y el significado del fracaso o hasta el impacto de la tecnología en nuestra manera de relacionarnos con el otro. Todas cosas que son trabajadas sin la brillantez y arte de Bong Joon-ho pero que si les interesan, los elementos están ahí para ser analizados y explorados.
  • Desexualización de la pantalla. Está claro que el sexo no me horroriza ni me incomoda. De hecho, una gran escena de sexo (salvaje, alocado y experimental; inexperto, torpe y nervioso o como representación de una conexión amorosa fantástica) construye tanto como otras cosas. Sin embargo cada vez más me doy cuenta que el abuso del recurso sí comienza a aburrirme y me cuesta pensar en una ficción episódica en la cual su primera escena no sea una pareja en situación. Sumergirme en los dramas coreanos fue sin duda una bocanada de aire fresco en donde la tensión románticosexual pasa por situaciones pequeñas como agarrar una mano, abrazar o la simple mirada. Si bien en algunos momentos puede resultar infantil, desde mi perspectiva no deja de ser atrapante ver cómo pueden construir semejante tensión y química entre personajes que ni siquiera se tocan.
  • Una ventana a algo que no conozco. Como una enorme fanática de la cultura japonesa y, puedo decirlo, estudiosa del tema; la televisión siempre fue para mí una de las ventanas predilectas para conocer otras culturas. Uno de mis puntos favoritos de estos dramas está en conocer -desde la ficcionalización- elementos de la sociedad surcoreana de la cual yo no sabía absolutamente nada. Un proceso de aprendizaje en el cual puedo equilibrar el disfrute de historias divertidas e inocentes, así como reflexionar sobre estructuras conservadoras o el trabajo sobre el mito del príncipe azul. Nada es blanco o negro y estas series no son la excepción.

5 series para arrancar

My Holo Love

  • Título original: 나홀로 그대
  • Disponible en Netflix

Contando una historia en el mundo actual, una empresa de tecnología desarrolla un holograma que -de verdad- significa un paso hacia adelante en este tipo de proyectos. Escapando de hombres la persiguen para robarle su creación, una de las fundadoras decide esconderlo en la cartera de una desconocida quien se va a convertir en la beta tester. Trabaja temas como el significado de la conexión emocional con el otro, el origen de los sentimientos, la felicidad y el impacto de la tecnología en nuestro día a día.

Startup

  • Título original: 스타트업
  • Disponible en Netflix

También llevándonos al mundo del presente, la historia se centra en una joven que intenta construir su lugar en el mundo de la tecnología. Hija de un padre emprendedor (quien muere en un accidente de tránsito), se anota en una competencia para desarrolladores en donde se encuentra con su hermana (quien, cuando sus padres se divorciaron, se va con la madre) y con un chico con quien -supuestamente- intercambiaba cartas durante su infancia. Trabaja temas como la familia, el éxito laboral, las empresas tecnológicas, la pasión y encontrar aquello que otros llaman destino.

It’s Okay to Not Be Okay

  • Título original: 사이코지만 괜찮아 
  • Disponible en Netflix.

Con un título que quizá da un poco de miedo (algo que pasa mucho con estas series), estamos frente a un drama que combina romance, historias de fantasía y una fuerte reflexión sobre la salud mental. Por un lado tenemos a una escritora de cuentos infantiles que sufre de un trastorno de personalidad antisocial y, por el otro, a un trabajador de la salud comunitaria que desde muy joven cuida a su hermano autista. Enredados en un tire y afloje emocional, juntos exploran temas como la tristeza, la pérdida y los traumas.

My First First Love

  • Título original: 첫사랑은 처음이라서
  • Disponible en Netflix.

Mucho más cómica que las opciones anteriores, la estructura de esta serie les va a resultar conocida porque seguramente ya han visto ficciones norteamericanas que tienen el mismo puntapié narrativo. Centrándose en un grupo de veinteañeros que intentan resolver qué hacer con sus vidas, nuestro protagonista se da cuenta que está enamorado de su mejor amiga quien -a su vez- tiene sentimientos por su mejor amigo. Hablando de temas como la amistad, la importancia en la red de contención, el amor y la necesidad de pensar en el futuro, lo hace desde una dinámica más adolescente.

Love Alarm

  • Título original: 좋아하면 울리는
  • Disponible en Netflix

Presentándonos un mundo actual en donde existe una tecnología que te indica quién alrededor tuyo te ama, la serie se concentra en una chica que perdió a sus padres y ahora debe vivir con su tía y prima. Luchando contra algunos miedos y estigmas por lo que le sucedió, debe lidiar con encontrar la manera de seguir adelante y aprender a abrirse al mundo. Hablando de temas como la pérdida, el impacto de la tecnología en nuestras vidas y la manera en que hoy nos relacionamos, la reflexión más interesante gira alrededor de los sentimientos ¿Cómo aprendemos a atravesarlos y qué sucede cuando todavía no estamos preparados para hablar de ellos?

Otras que podés ver: “Crash Landing on You” (사랑의 불시착), “100 Days My Prince” (백일의 낭군님), “Romance Is a Bonus Book” (로맨스는 별책부록) y “Stranger” (비밀의 숲).

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Acerca de Sole Venesio

Escribo sobre lo que amo y algunos llaman a eso ser periodista. Series de televisión siempre y a veces por LA NACION, Revista OHLALA!, Fuera de Serie, The Solitary Nerd y Nerdulias

3 comments on “El amor y los corazones rotos en tiempos de dramas coreanos

  1. ¡Qué lindo ensayo, Sole! Lo que más me gustó fue que dijiste que son historias amables. No hay nada más cierto. A veces no tengo ganas de ver una serie intensa y complicada, a veces quiero ver algo que sea más sutil y tranquilo, pero sin descuidar la calidad. Vi mis primeras series coreanas de la mano de Netflix cuando recién había llegado a nuestro país y en ese momento me servían como “descanso” porque estaba todo el día estudiando inglés y necesitaba escuchar algo distinto. Y ahora siento una comodidad con estas series que no encuentro en otro lado.
    Dejo mis recomendaciones: “What’s Wrong with Secretary Kim?”, “Her Private Life”, “Goblin” y “True Beauty” (el drama del año).

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  2. Pingback: “Dr. Brain”, escrita y dirigida por Kim Jee-Woon, será distribuida por AppleTV+ – Sole Venesio

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